El pasado 22 de mayo ocurrió uno de esos milagros de la vida. Como sucede a diario, nació otro ser humano. Pero la llegada de Karen Adriana es, sin duda, el mejor acontecimiento para sus padres Karla y Amador... y para toda la familia, por supuesto.
Fue un parto normal, tal como lo querían sus padres. Nuestra vida cambió como es de suponer, pero de la mejor manera que pueda ocurrir.
Aún resulta increíble verla allí, pequeñita. Es una bendición que ahora colma nuestras vidas. Un milagro...